Junio en Patoli: Sembrando creatividad, ciencia y comunidad

El mes de junio nos recordó que los procesos de aprendizaje más profundos ocurren cuando conectamos la mente, las manos y el corazón. A lo largo de estas semanas, el espacio de Patoli se llenó de risas, descubrimientos y proyectos que no solo desarrollan habilidades, sino también herramientas fundamentales para la vida.

¿Quieres saber qué han estado construyendo las infancias y adolescencias de nuestra comunidad? Te invitamos a dar un paseo por lo más destacado de nuestro mes.

Los primeros pasos: Explorando el mundo en Preescolar

Para los más pequeños, entender el entorno es una aventura que se vive con todo el cuerpo. Durante este mes, nos enfocamos en ayudarlos a dominar la organización espacio-temporal. A través del juego, el ritmo y el movimiento, comenzaron a familiarizarse con nociones de lateralidad y secuencias, coordinando sus pasos con su entorno.

Este descubrimiento del mundo también se trasladó al lenguaje y al arte. En las sesiones de lenguaje, jugamos a cazar los sonidos de las vocales, buscándolos en los rincones de Patoli y en los objetos cotidianos para entender cómo resuenan en su día a día. Además, el arte se convirtió en un puente de conexión con la naturaleza: utilizando elementos como hojas, ramas y flores, los niños crearon texturas, orugas y paisajes coloridos.

Más allá de las manualidades, las actividades con preescolar nos permiten asomarnos a sus ojos y compartir la hermosa e inocente manera en la que ellos perciben la vida.

Manos a la tierra y pinceles listos: El pulso de Primaria


En el grupo de primaria, la paciencia y el cuidado colectivo han dado frutos tangibles. El huerto urbano de Patoli sigue creciendo gracias al monitoreo constante de los chicos, quienes este mes dedicaron su energía a cuidar los cultivos de tomate, jitomate, epazote y cilantro, además de iniciar con gran entusiasmo la siembra de fresas. Al mismo tiempo, el pensamiento lógico se fortaleció en las mesas de trabajo mediante dinámicas de secuencias numéricas, una herramienta que les permite dominar la suma, la resta y la multiplicación de forma intuitiva y sin miedo a los números.

Por otro lado, los pasillos de Patoli se respiran con un aire de emoción y expectativa. Las sesiones de pintura y modelado se transformaron en un taller de alta producción, puliendo los últimos detalles de las obras que los alumnos han elaborado con muchísima creatividad y dedicación a lo largo del año. ¿El motivo? ¡Estamos listos para la ExpoPatoli 2026! Cada trazo y cada figura reflejan el esfuerzo de un ciclo lleno de expresión y talento.

Manos a la tierra, mentes en crecimiento

Cuidar de nuestro huerto urbano no solo nos conecta con la naturaleza, también nos enseña el valor del trabajo en equipo y la constancia.

Hueya Ni: Crecer y mirar hacia el futuro

El Club de Adolescentes Hueya Ni, cuyo nombre nos invita a crecer e ir más allá, vivió un junio de profundos retos y conexiones. En la era tecnológica, el grupo dio sus primeros pasos firmes en el taller de habilidades digitales, adentrándose en las herramientas de Microsoft Word. Descubrir el potencial de este procesador de textos abrió un panorama completamente nuevo para sus proyectos escolares y personales.

La creatividad literaria también cobró una dimensión tridimensional. Tras haber trabajado durante todo el semestre en una historia propia dentro del taller de lectura, los jóvenes comenzaron a convertir sus relatos en dioramas, maquetas a escala que reproducen los paisajes y escenas que antes solo vivían en su imaginación.

Finalmente, el corazón de Hueya Ni latió con fuerza en sus conversatorios. Este mes, el círculo de palabra se convirtió en un refugio seguro de escucha activa y empatía para abordar temas complejos y profundamente humanos: la comparación social, el significado del éxito, la soledad y la gestión asertiva del enojo. Escuchar sus voces nos confirma que acompañar a las juventudes implica, ante todo, aprender a cuestionar y crecer junto a ellos.

Historias en tres dimensiones

Darle forma a un paisaje, paso a paso y con minuciosidad, es también una manera de proyectar la forma en que vemos el mundo. A través del diseño de dioramas, las adolescencias de nuestra comunidad ejercitan la paciencia, la narrativa espacial, la creatividad y el orgullo de ver materializadas sus propias deas.

Hacer comunidad es tarea de todos

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Hacer comunidad es tarea de todos 〰️

Cada uno de estos logros es el reflejo de una comunidad viva que cree en el poder de la educación y la transformación social. Gracias por asomarte a la ventana de Patoli y ser parte, a la distancia, del crecimiento de nuestras infancias y juventudes en La Resurrección.

¿Te gustaría sumarte a este movimiento?

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